viernes, 27 de enero de 2012

¿Quién manda en nuestra economía?

Hoy he visto un documental en la sexta titulado: tu pagas, yo pago ¿Quién se lo lleva?
Verdaderamente esclarecedor y nos indica el camino que nos ha traido aquí y como se puede salir de este lío que no es una crisis, es una estafa que conlleva el cambio de una era y habrá que adaptar economía y política a los nuevos tiempos. Este es un extracto, pero aconsejo verlo completo: duración 44 minutos. A este documental le correspondería una segunda parte que diga cuanto dinero se ha perdido por el camino en mala gestión política desde el ámbito internacional al propio local.
El enlace para verlo es http://www.lasexta.com/lasextaon/lasextacolumna/completos/yo_pago__tu_pagas_____quien_se_lo_lleva/574953/1

lunes, 23 de enero de 2012

FRANCISCO POVEDA BLANCO Doctor en Ciencias Económicas, Catedrático de Derecho Financiero y Tributario de Escuela Universitaria (en excedencia) y Catedrático de Economía Aplicada por la Universidad de Alicante.



"Los ciudadanos de la clase media y baja son los grandes perjudicados por la crisis al deteriorarse su status hasta límites impensables sin que pueda acusárseles, y no a todos, más que de imprudencia durante los tiempos de esplendor. Por el contrario, los principales causantes de la crisis siguen gozando de privilegios, recibiendo dinero público y enriqueciéndose. Así ocurre con los bancos, sus ejecutivos, las grandes compañías, los brokers, las agencias de calificación y los políticos corruptos e ineficientes que siguen ocupando puestos de relevancia y percibiendo pingües beneficios, pese a su ineptitud. No hablemos de unos gobiernos que reciben dinero a mansalva para cubrir su dilapidación, mientras andan a tijeretazo limpio con los gastos sociales y establecen impuestos sin empacho, hasta a las rentas del trabajo. 
Es indiscutible la conveniencia de suprimir el derroche y el gasto improductivo, pero no así la procedencia de rebajar los gastos sanitarios y de educación, entre otros gastos sociales, o la de aplicar más impuestos para salir de este profundo bache que nos lleva a una nueva recesión que, en previsiones del Fondo Monetario Internacional, durará dos largos años, mientras que para Almunia terminará a finales del 2012. Sin embargo, los gobiernos europeos que adolecen de exceso sobre el nivel de déficit presupuestario recomendado -3%- o que tienen un endeudamiento superior al reglado como deseable -el 60% del PIB- no dudan en amputar gastos empleando una fórmula tan constrictiva que haría salir de su tumba a Keynes, porque es la antítesis de las políticas de estímulo del New Deal que ayudó al mundo tras la Gran Depresión, o del Plan Marshall que permitió la recuperación europea tras la Segunda Guerra Mundial. 
Pero como los tijeretazos a diestro y siniestro en el gasto ante los irracionales dispendios del pasado no bastan para lograr el equilibrio financiero, los gobiernos, pese a sus convicciones, también actúan sobre los ingresos, sacando del ostracismo la tan recomendada como incumplida ecuación: Gastos públicos = Ingresos públicos. Rajoy es el ejemplo de la contradicción entre el dicho y el hecho: ha aumentando los tributos aunque aún resuena su incesable letanía del "no subiremos los impuestos"Éy seguirá subiéndolos para que los números cuadren. La cuestión radica, no tanto, en si los aumentará o no -que sí lo hará- sino en que acierte con las medidas para que la inequidad fiscal que padecemos no se acreciente, perjudicando una vez más a los que menos tienen impidiendo a la vez el crecimiento.
La principal medida fiscal en el IRPF ha recaído especialmente sobre los más modestos dañando las vías de reactivación. Si los próximos cambios siguiesen un camino similar será imposible reavivar el consumo como condición indispensable para crear empleo. Los expertos tributarios coincidimos en que nuestro sistema fiscal ha sufrido demasiados parches y retoques convirtiéndolo en un conjunto complejo de impuestos, anacrónico e injusto que incumple el mandato constitucional. Por eso se pide una reforma integral del mismo. Quizás no sea este el momento, y sea preferible realizar cambios que, sin viciar más el sistema, lo perfeccionen, a la vez que ayuden a recaudar más sin que sigan pagando justos por pecadores.
La mejor reforma fiscal debería incidir en la lucha contra el fraude, y la adopción de medidas preventivas contra la evasión fiscal, entre las que destacaríamos la necesidad de acabar con la corrupción y la descomposición de los valores de nuestra sociedad. Para ello nada mejor que aumentar el número de quienes trabajan en la judicatura y en la inspección fiscal, porque se ganarían bien el sueldo y sancionarían a los insolidarios, sin olvidar que se debería aumentar el tiempo de prescripción general en el ámbito fiscal, absurdamente limitado a cuatro años.
Debe prevalecer una idea: no dañar al consumo; dado que nos encontramos ante una crisis cuyo perfil más relevante, además del financiero, es la caída de la demanda. Por eso, no se debe gravar más al trabajo. Por el contrario, convendría reformar el Impuesto de Patrimonio para que sin recaer sobre las clases medias se grave a las grandes fortunas. Hay que sacar a las sicav del limbo fiscal en el que habitan "in illo tempore", y hay que impedir otros medios de evasión legal porque el consumo no se resentirá si se exige algo más a los que más tienen, que son, en general quienes se han beneficiado de la crisis mientras el grueso de los ciudadanos se ha empobrecido con ella incrementando la desigualdad social.
También habría que aplicar, como lo hará Francia, un impuesto a las transacciones financieras a cargo de los bancos, y elevar los impuestos sobre el tabaco y el alcohol. Eliminar la retahíla de exenciones, desgravaciones y prebendas innecesarias que en nuestros impuestos se contemplan, especialmente en el de Sociedades, y en el IBI, que sin incentivar a casi nada ni nadie, suponen una sangría para las arcas públicas. Por el contrario, es conveniente moderar la fiscalidad de autónomos y pymes, y eliminar la sobreimposición sobre la vivienda. Habría que reducir las elevadas cotizaciones sociales a cambio de la reestructuración del IVA para mejorar nuestras exportaciones. Todo ello para salir del atolladero en el que unos irresponsables, calificándolos con benevolencia, nos metieron durante los tiempos de vino y rosas, y todavía con el mayor desparpajo y cinismo siguen declarando que lo hicieron bien." 

viernes, 20 de enero de 2012

7 pasos para llegar a pensar en positivo

Escrito por Leonardo de Seta
La mayoría de nosotros mantiene una conversación mental constante. Nos hablamos a nosotros mismos durante todo el día y, desafortunadamente, muchas veces estas "conversaciones internas" son negativas. A menudo están marcadas por culpa sobre el pasado, o preocupación por el futuro. Esta negatividad puede destruir cualquier indicio de esperanzas que pudieramos tener sobre alcanzar nuestros sueños.
Nuestras acciones están basadas en nuestros pensamientos. Si cambiamos la forma en la que pensamos, podemos comenzar a cambiar las acciones que tomamos. El ser humano siempre busca el crecimiento personal; tanto sea financiera, emocional, física o espiritualmente. Practicar conversaciones internas positivas nos puede ayudar a comenzar con acciones que nos lleven a grandes resultados.
A continuación les dejo siete pasos para lograr una conversación interna positiva. Siguiendo estos pasos van a poder comenzar a desahacerse de sus conversaciones negativas, y reemplazarlas por pensamientos que los motiven a mejorar.

1. Eliminar la charla negativa

El primer paso es darnos cuenta. Va a ser dificil realizar un cambio para pensar en positivo sin conocer íntimamente a los pensamientos que están en nuestra cabeza. Hace poco me soprendí al descubrir emociones fuertes reprimidas causadas por pensamientos negativos que había tenido hacía menos de 10 minutos. Sin ser consciente, hubiera llevado esta angustia y enojo conmigo. Al ser consciente de mis sentimientos, pude verlos y lidiar con ellos.
Sin dudas que, si se tiene una larga historia de conversaciones internas negativas, va a ser un desafio importante a veces. La charla se vuelve negativa a lo largo de los años por varios motivos. Por ejemplo, si tu primer maestro de primaria te decía contínuamente que eras "tonto", podrías llegar a creer que es cierto. Vas a encontrar que tu vocecita interna a menudo habla de temas como "soy demasiado lento", o "me es dificil aprender". Si constantemente te contás historias negativas, tus acciones van a reflejar tu baja autoestima. Va a ser dificil que llegues lejos si siempre te estás tirando a menos.
Una charla negativa habitual incluye el "no puedo". Cuando te decís a vos mismo "no puedo" o "es demasiado dificil", estás creando resistencia. Un bloqueo mental como este te impiden hacer cosas en las que podrías triunfar.
Cada vez que te encuentres diciéndote "no puedo...", pará la pelota y desafiate a vos mismo con "¿por qué no puedo?". Los estudios demuestran que la mayoría de los genios se vuelven las personas que son por hacer un montón de trabajo dificil. Entonces, si querés ser exitoso necesitás empezar a decir "Yo puedo" mucho más seguido.
Un buen método que encontré útil es decir "Cancelar Cancelar" cada vez que me encuentro diciendo algo negativo sobre mi mismo, tanto sea mental como verbalmente. Este método funciona si sinceramente tenés el interés de pensar en positivo.

2. Afirmaciones positivas

Las afirmaciones son expresiones positivas de un resultado o meta deseada. En general son expresiones cortas, creibles y focalizadas. Al repetirlas a lo largo del tiempo abrimos nuevos caminos en nuestro subconsciente, creando la posibilidad de un nuevo orden de pensamientos.
Un paso importante al repetir afirmaciones es que se deben leer las afirmaciones a voz alta y con sentimiento. El leerlas simplemente no ayuda a menos que realmente sintamos lo que decimos.
Seguramente tengas dudas sobre esta técnica al principio. Sin embargo, si seguís estas simples instrucciones pronto tu descreimiento se irá yendo, reemplazado por fe en vos mismo.

3. Crear guiones positivos

Una cosa que podrás observar es cuán facil le resulta a tu mente generar pensamientos negativos basados en otros pensamientos negativos. Esta charal nunca termina, sino que va aumentando el drama cada vez más, de manera que te limita.
De ahora en más, realizá este ejercicio. Inventate una historia positiva, motivadora que fluya como el guión de una película. Visualizá la situación. Construí la historia con un final positivo; mientras más tiempo te la puedas contar, mejor. Mejor todavía si podés hacer una historia que cuente cómo se cumplen todos tus objetivos. Cuando lo hagas, comenzarás a internalizar tus metas y sueños, como si fueran algo que ya lograste.

4. Reemplazar influencias negativas por positivas

Es importante identificar factores externos negativos en tu vida que estén limitando tus pensamientos. Por ejemplo, tu estado mental puede intoxicarse si estás con amigos y personas que son negativas. Si no tenés el cuidado suficiente, vas a comenzar a adoptar sus pensamientos como propios. Por lo tanto, estate alerta a influencias negativas. Si viene de amigos, limitá tu exposición a esos pensamientos lo más que puedas. También, evitá discutir tus planes con personas que no alientan y te ayudan en tus sueños y objetivos.
En cambio, rodeate de los pensamientos y acciones de las personas que te motiven. De estar poco inspirado y desmotivo, vas a pasar a sentirte positivo y más completo en el interior. Esta energía positiva de la que te rodéas va a comenzar a mejorar tus charlas internas también.

5. Mensajes en tiempo presente

Te podés encontrar apabullado con todas las cosas que necesitás hacer para cumplir tus objetivos. Simplemente puede parecer demasiado esfuerzo, demasiado complicado el lograr el éxito que tanto querías. Así, tu mente se atrapa en un sinsesar de preocupaciones.
Lo que puede ayudar es concentrarse en los pasos que podés tomar en el presente. Si te encontrás trabado, reflexioná: "¿Qué puedo hacer justo ahora?". Cambiá tu charla interna, dejando la ansiedad del futuro y pasando a tomar acción sobre el presente. No podés controlar lo que ocurra en el futuro, pero si podés tomar los pasos necesarios ahora que te permitirán tener un mejor mañana. Tomar estos pasos requiere focalizar tus pensamientos en el Hoy y Ahora.

6. Controlar los miedos

El miedo es a menudo lo que nos aleja del éxito. Tenés miedo de tomar riesgos por miedo a perder la seguridad que gozás ahora. Tratás de convencerte que estás feliz en tu estado actual cuando, en realidad, no lo estás. Tu yo interior puede sonar positivo en un intento de mentirte a vos mismo. Pero de alguna manera, sabés que te estás engañando.
Preguntate cuáles son tus miedos. ¿Qué es lo peor que pueda ocurrir? Tomá un enfoque de paso-a-paso para analizar tus miedos, y fijate si hay alguna forma de ver las cosas más positivamente. Cuando confrontás a tus miedos, muy a menudo vas a darte cuenta que el peor escensario no es tan malo como creías. De hecho, los beneficios del cambio suelen justificar el riesgo.

7. Disfrutar los buenos momentos

Es mucho más facil tener una actitud positiva si te focalizás en los buenos momentos de tu vida en lugar de en los malos. Si bien es innevitable que tengas desafios y problemas, tenés que recordarte quela vida consiste de altos y bajos, y que los buenos tiempos se forjan a través de los malos.
Por lo tanto, elegí llenar tu mente con imágenes y pensamientos positivos. Hacelo un hábito consciente. Para empezar, si podés estar agradecido de lo que tenés en la actualidad, tu charla interna va a comenzar a cambiar y alinearse con esa sensación de alegría. Un estado de agradecimiento ayuda muchísimo a tu mente.

viernes, 13 de enero de 2012

Nuevas ideas políticas participativas

Hace algún tiempo me mandó un enlace un amigo que es y vive en el País Vasco. Me hablaba de los presupuestos participativos que en su ayuntamiento iban a hacer por primera vez y yo le explicaba mis dudas respecto a la inviabilidad del proyecto y él para rebatir mi argumento me ha enviado un vídeo respecto al mismo. Y desde aquí quiero rectificar públicamente mi postura anterior y exclamar que sí hacen falta unos presupuestos participativos y una mayor implicación de la gente en su municipio. Gracias Juan por enseñarme algo nuevo y saludos a Susi, su compañera y amiga mía de Almoradí que se está abriendo camino en el País Vasco en compañía de Juan.

martes, 10 de enero de 2012

Vuelta al trabajo cotidiano

De vuelta al trabajo de la oficina.

Ya hemos pasado las fiestas navideñas y no nos queda otra que la vuelta al trabajo, pero más bien que vuelta la continuidad y el trabajo cotidiano de la oficina de seguros sin interrupción de ningún tipo de festividad.
El 2012 anuncia dureza en cuanto a resultados económicos y lo cierto que así será pero no por ello debemos decaer y dejarnos llevar. Vamos a intentar seguir trabajando con ilusión y tratar de paliar los anuncios nefastos que economistas hacen. Esa es nuestra obligación y como tal vamos a intentar cumplir con lo encomendado a nosotros. Y que los políticos hagan el suyo que parece ser que no están haciendo los deberes puesto que se empeñan en los recortes en hacer de ello su caballo de batalla y lo que tienen que hacer es generar empleo con inversiones públicas eso sí enfocadas a algo tal y como hizo por ejemplo Estados Unidos con la gran depresión y el ahorro que lo consigan con impuestos a grandes fortunas y con evitar los fraudes de las grandes empresas hacen al estado español ya sea en seguridad social por ejemplo. Ya está bien de que paguemos siempre los mismos, que a veces otros tienen que aportar también y no siempre autónomos y otras personas de a pie.