La ética del carácter como cimiento del éxito en cosas tales como la integridad, la humildad, la fidelidad, la mesura, el valor, la justicia, la paciencia, el esfuerzo , la simplicidad y la modestia es fundamental para poder garantizar un verdadero éxito sentido y duradero. Debemos analizar cual es nuestro estado en estos principios para trabajarlos y desarrollarlos. Si lo conseguimos conseguiremos ver la realidad no solo como nos ha enseñado nuestro entorno sino desde nuestro interior y eso nos posibilitará contestar a la realidad de distinta manera en muchos casos respecto a como lo hacemos actualmente.
Conseguir impregnar ese carácter y realizarlo cotidiana mente como algo normal sin forzar situaciones.
También es cierto que a veces siguiendo la ética de la personalidad se consiguen resultados a corto plazo; por ejemplo, un político con carisma puede tener éxito a corto plazo pero a buen seguro que si no va acompañado de principios como dignidad humana, el de servicio o idea de contribución, el de la calidad o excelencia, el de crecimiento, el de la justicia, la paciencia , el esfuerzo, etc., en un periodo corto de plazo fracasará, los principios de la ética del carácter son los que definen nuestra fuerza interior y la que nos dará fuerza para afrontar el exterior, no se pueden saltar diez escalones, hay que ir uno a uno, para subir con equilibrio y tener éxito duradero y verdadero.
Me gusta observar mi entorno y ayudar al desarrollo personal y empresarial como garante de un futuro digno para nosotros y nuestros hijos.
sábado, 10 de marzo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
La obsesión por ser rico
Cómo tener éxito y hacerse millonario según Rockefeller
Como cada semana te invito a escuchar las lecciones de las personas sobresalientes de este mundo sobre el éxito, la vida, la felicidad,
Ya estuvimos con la Madre Teresa, con el Papa Juan Pablo II, en clase con Aristóteles, escuchando a Confucio, paseando con Sócrates, en el taller de Leonardo Da Vinci, con Benjamin Franklin, en el 221 B de Baker Street y recientemente con Albert Einstein.
Hoy te invito a escuchar al mayor multimillonario de todos los tiempos según la revista Forbes, John D. Rockefeller.
¿Quieres aprender de él?
Perfecto! Pero antes vamos a comenzar, como siempre, con una historia
EN NEW YORK CITY
Como sabemos que John Davison Rockefeller es extremadamente cuidadoso respecto al orden, planificación y administración de su tiempo hemos llegado con antelación suficiente a su casa de nueve plantas en Nueva York.
Entramos en uno de los salones de su impresionante mansión, y ahí nos espera el hombre más rico del mundo…
Después de saludarnos, estamos decididos a aprovechar la ocasión y le preguntamos directamente sobre algún consejo para hacernos ricos…
- Mr. Rockefeller, disculpe que sea tan directo, pero no puedo evitarlo al estar ante usted: ¿Cómo puedo hacerme millonario? (Pienso que quizás me haya precipitado en formular esta pregunta…)
- Mira hijo, “Si tu único objetivo en la vida es ser rico, jamás lo lograrás”.
Yo me quedo atónito ante esa contestación y le pregunto:
- ¿Cómo es eso?
- Personalmente “Nunca he tenido la ambición de ser millonario. Hacer sólo ganancias jamás fue mi meta. Mi anhelo ha sido siempre construir.”
- ¿Construir?
- Si muchacho, “Lo importante para un joven es establecer su carácter, una reputación y un crédito. Junto a hacer lo correcto, lo más importante es que la gente sepa que estás haciendo lo correcto”.
Aún aturdido por la primera respuesta, intento digerir lo que acaban de escuchar mis oídos:
- Disculpe Mr. Rockefeller, pero no acabo de comprender a lo que se refiere con eso de “construir, hacer lo correcto y que la gente sepa que estoy haciendo lo correcto”…
- En primer lugar os diré que “Es un error suponer que los hombres de inmensa riqueza son siempre felices.” Riqueza y Felicidad son dos realidades distintas, no van necesariamente juntas.
- Ahora bien, centrándonos en la riqueza: Hacerse rico es una consecuencia.
- Por ello en lo que te debes enfocar no es en alcanzar una cierta cifra de dólares, sino en construir las bases de tu éxito, o sea edificar tu carácter, tu reputación profesional, tu crédito ante los demás… hacer lo correcto y labrarte buena fama.
Continúa Rockefeller:
- Construye día a día tu personalidad, tu profesión, tu negocio, edifica sólidamente tu carrera profesional, y crecerás…
Afortunadamente tú comienzas a preguntar:
- ¿Y qué debemos hacer para alcanzar el éxito?
- “Si deseas tener éxito debes buscar nuevos caminos, en lugar de recorrer los caminos tradicionales y trillados del éxito, que todos conocen”.
- “No creo que haya ninguna otra cualidad tan esencial para el éxito de cualquier persona, como la cualidad de la perseverancia. Supera casi todo, incluso la naturaleza. Con perseverancia, cualquier cosa, ya sea correcto o incorrecto, bueno o malo, es factible y puede ser lograda”.
- ¿Un último consejo para alcanzar el éxito Mr. Rockefeller?
- Amig@, “A menos que creas en ti mismo, nadie lo hará; este es el consejo que conduce al éxito“.
¡CLARO!
Interesante, ¿no te parece?: Construir… Hacer lo correcto y darlo a conocer… Edificar tu Carácter… Buscar, encontrar nuevos caminos para alcanzar el éxito… Perseverancia… A menos que creas en ti mism@, nadie lo hará…
5 LECCIONES más DE JOHN D. ROCKEFELLER
- “Siempre he tratado de convertir un desastre en una oportunidad.”
- “No trabaje por el dinero, deje que el dinero trabaje por usted.”
- “En todo fracaso hay una oportunidad nueva.”
- “Si su único objetivo en la vida es ser rico, jamás lo logrará.”
- “Lo importante para un joven es establecer su carácter, una reputación y un crédito.”
lunes, 27 de febrero de 2012
Beneficios de hacer deporte
| Los Beneficios que obtendrás de hacer Deporte |
| Por: David Valois |
Aparte de un cuerpo de buen ver, una sensación física increíble y la paz mental que da el ejercicio, millones de estudios demuestran que estar en forma prolonga tu vida. El deporte te protege de enfermedades y dispara tu vitalidad. Y también es la mejor terapia emocional. Muchos abandonaron las pastillas antidepresivas por sesiones de natación.
¿Alguien da más?
La otra opción es comer más, acumular grasa y perder tu figura. También que el corazón, los huesos, músculos y articulaciones envejezcan antes… junto con un estrés permanente. ¿Qué opción prefieres?
Pero desgraciadamente siempre hay una disculpa a mano para no hacerlo: que si no hay tiempo… que si el gimnasio está muy lejos… Si se hiciera una encuesta todos hablarían maravillas del deporte. Pero a la hora de la verdad pocos lo practican, les da “mucha pereza”.
Así que roba tiempo para hacer deporte porque te juegas mucho. No hace falta machacarte, un ejercicio suave pero continuado hará maravillas.
Más beneficios de hacer ejercicio
Habrás oído mil veces los beneficios de hacer deporte pero no esta de más que los vuelvas a oír:
El ejercicio previene enfermedades cardiovasculares y el riesgo de infarto, baja la presión alta, disminuye el colesterol malo y aumenta el bueno, protege las arterias, impide los coágulos cerebrales y reduce el riesgo de padecer diabetes y artritis.
¿Quieres más?
También potencia la circulación, mejora la digestión facilita la respiración, disminuye la frecuencia cardiaca mejorando la resistencia, fortalece el corazón, los pulmones y las articulaciones. Mejora el metabolismo regulando la grasa, el nivel de triglicéridos y la glucosa en la sangre. Incrementa la fuerza de los huesos y su resistencia. Mantiene flexibles las articulaciones y cartílagos y oxigena los músculos dándoles más tono y volumen. Además disminuye significativamente el riesgo de varias enfermedades como el cáncer. También quema calorías eliminando el exceso de grasa corporal, ayudando a recuperar una figura atlética y aumentando la masa muscular. Es el mejor complemento a cualquier dieta, al eliminar desechos y toxinas. Regula el hambre impidiendo el aumento de peso y elimina el insomnio y el cansancio.
…Casi nada.
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miércoles, 15 de febrero de 2012
Estado de Fluidez y Felicidad
FLOW (FLUIR)
El concepto de flow (en castellano podría traducirse como fluir o flujo)ha sido desarrollado por el psicólogo Mihalyi Csikszentmihalyi, quien lo ha definido como un estado en el que la persona se encuentra completamente absorta en una actividad para su propio placer y disfrute, durante la cual el tiempo vuela y las acciones, pensamientos y movimientos se suceden unas a otras sin pausa. Todo el ser está envuelto en esta actividad, y la persona utiliza sus destrezas y habilidades llevándolas hasta el extremo. La persona está en flow cuando se encuentra completamente absorbida por una actividad durante la cual pierde la noción del tiempo y experimenta una enorme satisfacción.
Casi cualquier clase de actividad puede producir un estado de fluidez con tal de que se den los elementos relevantes. Es posible mejorar la calidad de vida si nos aseguramos de que objetivos claros, retroalimentación inmediata, capacidades a la altura de las oportunidades de acción formen constantemente y lo más posible parte de la vida cotidiana.
Cuando fluimos no es que seamos felices, porque para experimentar la felicidad debemos centrarnos en nuestros estados internos, y esto distraería la atención de la tarea que tenemos entre manos. Sólo después de que se ha completado la tarea tenemos tiempo para mirar hacia atrás, considerar lo que sucedió, y es entonces cuando nos vemos inundados de gratitud por la plenitud de esa experiencia; es entonces cuando podemos afirmar que somos retrospectivamente felices. Pero no se puede ser feliz sin las experiencias de flujo.
lunes, 6 de febrero de 2012
Enseñar a nuestros hijos a ser felices
Cómo
enseñar a tu niño a ser feliz (del blog todopapas.com)
Probablemente la
felicidad sea el máximo deseo que todo padre tiene para sus hijos. Suponemos
que la infancia es la etapa más feliz y alegre de la vida de una persona, pero
no siempre es así. Muchos niños no son ajenos a la tristeza, a la
ansiedad o a la irritabilidad.
Pero a ser feliz también se aprende. Son varios los factores
que contribuyen que un niño sea feliz. La educación lo hace en un 40%.
Esta es una de los
motivos que ha impulsado la iniciativa “Proyecto Felicidad”, con el objetivo de
descubrir cuáles son las claves de la felicidad en la infancia. Capitaneando
la investigación se encuentra la psicóloga infantil Silvia Álava que, basándose
en estudios de Sonia Lyubomsky, autora de La Ciencia de la Felicidad o María José Álava Reyes, autora de El
No también ayuda a crecer, ha desarrollado una serie de
pautas que ayudan a potenciar la felicidad en los más pequeños.
Y para poner en práctica las resoluciones de
la investigación, varios centros comerciales de todo España se han unido
realizando una serie de talleres para padres con el que se ha denominado
“Comando Felicidad”, un grupo de monitores que explican, adaptándose a casa
edad y necesidad concreta, cuáles son las facetas a potenciar en la educación
del niño.
Con estos talleres,
declara Mónica Pinto, responsable del Comando“no
queremos enseñar a los padres a educar a sus hijos, sino darles esas claves que
hacen de un niño normal un niño feliz. Los padres en ocasiones no le dan
importancia a actuaciones o conversaciones aisladas, pero los niños se quedan
con detalles increíblemente pequeños que pueden afectar a su carácter y su
desarrollo futuro. Los padres son los pilares del niño y muchas veces se
encuentran en la disyuntiva de no saber qué hacer en acontecimientos del día a
día de los pequeños. De ahí que alguna de las claves que se ofrecen en los
talleres de la felicidad sean útiles a la hora de educar en la felicidad. Los
padres en ocasiones utilizan un lenguaje con sus hijos con buena intención,
pero sin saber que en su subconsciente están condicionando su manera de ser y
de expresarse en el futuro”.
Las 8 claves de la
felicidad infantil
1. Dar las gracias: los niños que desarrollan su actitud de reconocimiento y
gratitud hacia las cosas que poseen entienden lo habitual como un regalo que
además, favorece la estabilidad mental y enriquece su crecimiento en el entorno
familiar. Cuando se muestra respeto por las cosas que hacen por nosotros,
valoramos también lo importantes que somos para el grupo generando un
sentimiento de pertenencia y seguridad dentro de la comunidad.
2. Positivismo: los niños educados
en una interpretación positiva del mundo son más seguros y creen más en sí
mismos. Las personas positivas tienen un mayor control de su mente y las
interpretaciones que ésta haga de la realidad son fundamentales para definir la
calidad de vida percibida y alcanzar la plena felicidad. En la edad adulta el
positivismo ayuda a encontrar oportunidades (a nivel personal y laboral) y
enfocar las soluciones de manera más directa. Además, suelen ser personas
generosas, persistentes y responsables que se deprimen menos y tienden a ser
enormemente apreciadas en sus círculos sociales debido a la empatía y energía
que genera esta actitud.
3. No etiquetar: las etiquetas
limitan y perjudican el desarrollo de la identidad del niño. “Eres un niño malo” o “vaya
niña más llorona” son
descripciones que se utilizan cuando los pequeños reiteran sus actitudes y que
predisponen al niño a moldear su actitud para encajar en este perfil. La mejor
manera de desarrollar la felicidad en la infancia es tratarles como si fuesen
lo que deberían ser para convertirles en lo que potencialmente pueden ser: no
debemos cometer el error de etiquetarle como si el ser malo fuese algo
inherente en el niño y que no se puede cambiar, de esta forma sólo
conseguiremos que el niño se habitúe al adjetivo y que lo viva como “yo soy así, y por tanto no lo voy a cambiar”.
Podemos establecer como alternativa: “Eres
un niño bueno pero te estás portando mal”, focalizando hacia la
actividad concreta que hace mal.
4. No dramatizar: cuanto antes
comencemos a educar a los niños para que le den a las cosas su justo valor,
mejor diferenciarán y aprenderán a distinguir los rasgos realmente importantes
de la vida. En
ocasiones, se ve como hay padre que dramatiza porque su hijo ha suspendido un
examen, cuando hay una recuperación posterior donde puede superarse a sí
mismo, y no le damos importancia a conductas que sí se debe extinguir,
como pegar a sus hermanos o a otros niños, insultar o faltar al respeto.
5. Logro personal: los niños son un 49%
más felices si consiguen sus objetivos por méritos propios. Los
psicólogos utilizan el principio de Restricción de Privilegios (ordenador,
móvil), para provocar la reacción de normalización por parte del niño “consentido”,
que aparece tras reacciones iniciales de rabia del niño y resistencia de los
padres ante la eliminación de objetos cotidianos, muchos padres lo verbalizan
como “hace mucho tiempo que no veía a mi
hijo tan tranquilo.” Desde que son bebés hasta la adolescencia, los
niños sufren de manera creciente en los últimos años el “síndrome de niño
insaciable”, donde sus actitudes desembocan en problemas de personalidad y
conducta, provocando aislamiento, marginalidad e insatisfacción personal.
“Cada vez los hijos
tienen más de más cosas y no por ello podemos afirmar que son más felices, es
más, podemos afirmar que cuando les faltan ciertas cosas que ellos han llegado
a considerar imprescindibles, como el móvil o el ordenador, sus reacciones de
rabia son intensas. Además, en general cuantas más cosas tienen los hijos, más
cosas quieren por la progresión insaciable que supone el tener frente a la gran
demanda que existe hoy día. Y llega un momento en que los padres se encuentran
incapaces de proporcionar más satisfacción. Los padres no se sienten más
satisfechos porque ven que no disminuye el grado de exigencia en los hijos,
aumenta el grado de inconformismo y disminuye la dedicación a actividades que
requieren esfuerzo y que quizá son menos gratificantes a corto plazo, como
estudiar o ayudar en tareas propias de casa”, subraya Silvia Álava.
6. Autonomía: los niños desarrollan su independencia del entorno paterno
conforme van creciendo, esto potencia su autoestima y su confianza en sí
mismos. Dejar que juegue solo o que realice algunas tareas del hogar sencillas
es también una manera de educar en la igualdad. Se trata de favorecer una correcta
autonomía en el niño que le haga más feliz y más seguro. También es bueno dejar
que el niño esté enfadado en algunos momentos, los padres tienden a “salvar” a
sus hijos de cualquier sufrimiento pero esto limita su independencia y
capacidad de experimentar sus sentimientos. No es malo sentirse triste a
veces.
7. Inteligencia
emocional: es muy importante
educar al niño para que desarrolle estas habilidades, esto es, aprenda a
controlar y regular sus emociones para resolver los problemas de manera
pacífica. Esto genera tranquilidad y armonía en el carácter de los pequeños:
las emociones son buenas, y los niños reaccionan de una forma física ante
ellas, produciendo por elementos bioquímicos generados por el cerebro que ayudan
a detectar si hay peligro, a protegernos del daño, a superar nuestros miedos,
etc. Adecuando a cada edad para saber qué habilidades hay que desarrollar en
cada etapa, los niños desarrollan su conocimiento individual personal, su
identidad, su autoestima y determina en gran medida el éxito en la vida adulta.
8. Por edades
·
Desde el nacimiento hasta los 2 años: Las
experiencias infantiles impregnadas de afecto pasan a formar parte de la
personalidad a través de la memoria, aprende a andar y a hablar y su mundo se
expande.
·
Desde los 2 años: entran en su mundo las
miradas ajenas, disfrutan al ser mirados con cariño. A partir de ahora cobra
gran fuerza educativa la satisfacción ante el elogio o ante las muestras de
aprobación de aquellos a quien él aprecia.
·
Hacia los 7- 8 años nos convertimos en actores
y jueces: reflexión y libertad. Y aparecen el orgullo y la vergüenza aunque no
haya público.
·
Hacia los 10 años pueden integrar sentimientos
opuestos. Empieza a darse cuenta de que los sentimientos deben controlarse.
La felicidad es algo
subjetivo, que tiene dos componentes, el afectivo, (la experiencia de
experimentar emociones positivas), y el cognitivo, (sentirse satisfecho
uno mismo con su propia vida).
Sólo un 10% de la felicidad depende de las
circunstancias externas, y aunque la capacidad para ser feliz es algo innato, está
en nuestra mano incrementarla. Poseemos un increíble potencial de mejora de la
dicha y el bienestar que depende exclusivamente de nuestros actos y
pensamientos, y podemos trabajar con los niños para que aprendan a ser más
felices desde pequeños.
|
Factores que influyen en la felicidad
Exterior: es todo aquello que
nos rodea y tiene que ver con las necesidades reales y ficticias de las
personas, las compras, los caprichos, etc. También tiene que ver con el
trabajo, la salud y el amor.
Genética: hasta un 50% de
nuestra predisposición a ser felices es heredada, depende de nuestros
Uno mismo: otro 40% de la
felicidad depende de nosotros mismos. Desde la infancia a la madurez podemos
aprender a ser felices desarrollando una serie de aptitudes.
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